domingo, 21 de diciembre de 2008

Boca ganó y define con Tigre.

Fue 3-1, con goles de Viatri, Palacio y Chávez. Solari había marcado el empate para San Lorenzo, que ya no tiene chances. El choque decisivo es el martes a las 20.30, en Racing.Se terminó el tiempo de las especulaciones y comenzó la hora de la verdad. A las 18.39, Héctor Baldassi pitó el inicio de una jornada histórica en la cancha de Racing. San Lorenzo y Boca jugaban la segunda fecha del triangular de desempate del Apertura. A todo o nada. Con Tigre expectante y rezando por un triunfo xeneize que lo mantuviera con vida. Y con el campo de juego plagado de figuras, con Santiago Solari de un lado y Juan Román Riquelme del otro.
Esquemas clásicos para ambos, sin grandes ausentes. Russo eligió el rendidor 4-4-2, con Adrián González y Aureliano en los laterales, Aguirre y Bianchi como centrales, Ledesma y el Chaco Torres en la contención, y Solari y Barrientos en la creación, más Bergessio y Silvera arriba. Ischia tampoco sorprendió con su 4-3-1-2. Posiciones similares: Ibarra y morel, Cáceres y Forlín en la defensa; Dátolo por afuera, Vargas para ayudar a Battaglia; Riquelme el eje y dueño del equipo y Figueroa y Viatri adelante.
Mucho calor en Avellaneda, más de 30 la temperatura; más de 100 en las coloridas tribunas. Mucha marca, mucha fricción en los primeros minutos. Asustó Boca en el inicio con un tiro libre de Román a los 4 y un zurdazo de Viatri 60 segundo más tarde. Apuró El Ciclón cerca de los diez con una corrida de Bergessio. Todo muy parejo.
Se frenó el estadio a los 17 con un cabezazo de Silvera que no fue gol de milagro. Pero a los 19 se quedó sin aliento. Silvera y Forlín chocaron las cabezas y cayeron desmayados. Fue un instante en que todos los espectadores, jugadores, árbitros y colaboradores contuvieron la respiración. Se temió lo peor. Los médicos de ambos planteles trabajaron rápido y lograron que los futbolistas recobraran el sentido. El delantero fue trasladado de urgencia al Sanatorio Mitre y el defensor a la Suizo-Argentina. Un susto mayúsculo.
El partido se reanudó a los 27, con Roncaglia y Chávez como nuevos protagonistas en reemplazo de Silvera y Forlín. Y a los 30, Morel le robó un tiro libre a Riquelme. El remate se fue lejos, pero el fútbol era otra vez la estrella de la tarde en Avellaneda. Se cortaba mucho el juego. Amarilla para Bergessio, también para el Chaco. Mano de Viatri, otra de Figueroa. Morel que lo baja feo a Adrián González y es amonestado. De una pelota parada lo tuvo el Ciclón: centro de Aureliano y cabezazo de Lavandina, apenas afuera, a los 42.
Baldassi ordenó que se jueguen siete minutos más. Y una jugada intrascendente se convirtió en la clave del primer tiempo. Tiro de esquina desde la izquierda para Boca. Centro preciso al primer palo de Riquelme. Excelente anticipo de Viatri al Chaco Torres, que marcaba la zona, y a Bianchi Arce, que perdió la marca. El nucazo del pibe de Boca fue inatajable para Orion y 1-0. Apretó en el final el Ciclón, pero Roncaglia, Cáceres y Javi García estuvieron firmes para despejar los centros que caían como balas en el área.
Ischia respiró aliviado y se metió en el vestuario. Russo, la antítesis, lleno de bronca y de preocupación se fue al descanso. Encima le quedaba un solo cambio, ya que Chávez, que había ingresado sin calentar por Silvera, tuvo que salir por un tirón. Se hizo desear, pero el complemento arrancó igual que como había terminado el primer tiempo: con muchas faltas y poco juego.
A los 6, Vargas le cometió una falta desde atrás a Aureliano Torres y se ganó la amarilla. Llegó a la quinta y se perderá la definición con Tigre. En el tiro libre, Adrián González la tiró por encima del travesaño. Y en la jugada siguiente, el lateral derecho también fue amonestado por bajar a Dátolo sobre la izquierda. Poco fútbol.
Pero este deporte es así, imprevisible. A los 14, en una jugada aislada, San Lorenzo se arrimó al arco de Boca. Menseguez tocó para Solari que le dio de derecha desde la puerta del área. Un tirito. Javier García, en el peor error de su corta carrera, se agachó para tomar la pelota, pero la traicionera se le escurrió entre las piernas para establecer el 1-1 en Avellaneda. Ischia, rápido de reflejos, puso a Palacio por Figueroa. Lleno de nerviosismo el fondo de Boca tambaleaba. Encima, a los 23, Riquelme se lo llevó puesto a Juan Manuel Torres y Baldassi le mostró la amarilla. El enganche de Boca tampoco jugará el trascendental partido ante Tigre.
Era el mejor momento de San Lorenzo en el partido. Tenía la pelota, Boca estaba golpeado, y llegaba al arco de García, sin peligro, pero preocupaba. Tiro de esquina para el Ciclón desde la izquierda. Centro de Aureliano, gana Aguirre en el segundo palo y contiene bien García. Ahí comenzó otro partido. Porque a los 31, el arquero sacó bárbaro sobre la izquierda, Dátolo la bajó con toda su calidad y la cambió sobre la derecha. Allí esperaba Riquelme, dentro del área, que con un toque sutil la bajó de primera al centro del área. Palacio entró a la carrera y tocó de zurda ante la salida de Orion. Golazo de Boca. Un contragolpe exquisito para decretar el 2-1.
Se dio vuelta todo en una jugada, en segundos. A los 34, Aguirre lo baja a Palacio y Baldassi le muestra la segunda amarilla y la roja. Ischia, vivo, pillo, puso al Pochi Chávez en lugar de Vargas para ir en busca del tercero que elimine a San Lorenzo. En la primera, el pibe le dio de derecha, cerquita.
Los jugadores de Miguel Russo, desencajados, cargados de impotencia, se llenaron de tarjetas. Primero Bianchi Arce por falta a Román, a los 41 roja a Bergessio por protestar, loco (y con gesto de que Baldassi "estaba comprado"). San Lorenzo con nueve hombres. Fue amonestado Dátolo a los 43 y también Orion por reprocharle al juez principal. Palacio, otro que vio tarjeta a los 44 y una más para Barrientos. En total Baldassi sacó 15 amarillas y dos rojas (teniendo en cuenta que Aguirre y Bergessio recibieron dos amonestaciones y una expulsión cada uno).
Pero Boca le iba a poner el moño al partido. Un nuevo desborde de Dátolo por izquierda, Viatri la baja de cabeza y Chávez en la puerta del área se saca de encima a un defensor y mete el zurdazo cruzado, abajo, imposible para Orion y para comenzar a bajarle la persiana al Apertura. El Pochiselló el 3-1, el que deja sin chances a San Lorenzo y el que obliga a Tigre a ganar por dos goles como mínimo el martes. Boca fue más que San Lorenzo y quedó a un pasito del título.

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